Una firma de tres personas que coordinaba una red en quince países desde el correo y la memoria del fundador.
Ver el casoCinco apps desconectadas y ninguna respuesta sobre qué proyecto le dejaba dinero.
Ver el caso64 personas y nueve squads autónomos con la información repartida entre Basecamp, Drive y canales sueltos.
Ver el casoSalieron de Planner a proyectos, sprints y carga operativa sin esperar una decisión corporativa.
Ver el casoLos que ordenan la operación comercial de otros, con su propia información partida en pedazos.
Ver el casoConcierge privado en seis ciudades, donde el detalle es el producto y vivía en la cabeza de quien contestara.
Ver el casoUn servicio premium que se entregaba por links sueltos de Drive y mensajes de chat.
Ver el casoViajes corporativos donde cada venta empieza con una propuesta, y las propuestas se enfriaban solas.
Ver el casoUna primera fase enfocada solo en lo que dolía, con la estructura lista para crecer después.
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